Dice Wikipedia sobre la paradoja de la predestinación:
"La paradoja de la predestinación establece que todos los actos que están ocurriendo y que van a dar lugar a un resultado futuro, no pueden ser modificados de ninguna manera. Lo que tiene que ocurrir, ocurrirá, es inevitable."
Por otro lado el libre albedrío hace referencia a la capacidad de los seres humanos de tomar sus propias decisiones y de poder conducirlas hasta lograr su resolución o meta.
Ambas filosofías o puntos de vista, entran en conflicto, ya que en sus principios se contraponen.
Por ejemplo, de acuerdo a la paradoja de la predestinación, podríamos pensar que daría lo mismo esforzarse por estudiar y trabajar para mejorar una posición económica o simplemente no hacer nada al respecto, porque al fin y al cabo, nuestra "posición económica futura" ya está predestinada y todo lo que hagamos no podrá cambiarla, ni para bien, ni para mal.
Realmente una posición tan radical me resulta por demás irrisoria.
En cuanto al libre albedrío, tampoco es cierto que sea suficiente con las decisiones que uno tome para saber ciertamente adonde habremos de llegar. Ejemplos abundan. El tema es que entre nuestro libre albedrío y nuestros objetivos, se pueden interponer, actuar, incidir, etc... múltiples variables. A esas variables las podríamos agrupar en variables naturales (por llamarle de alguna forma) y variables humanas (las decisiones que otras personas también toman haciendo uso de su libre albedrío).
Entre esa interminable maraña de posibilidades que se forma con la mezcla de decisiones que tomamos haciendo uso de nuestra parte de libre albedrío, y la incidencia de variables naturales y variables humanas, es decir, de múltiples cosas que interactúan dinámicamente para generar cambios constantemente, fluye nuestro diario vivir.
Todo el razonamiento anterior es dejando a un lado creencias religiosas respecto a una "voluntad superior que lo rige todo", cosa que yo también descarto, no solo por no creer en esos principios religiosos, sino además, porque estaríamos hablando en de una especie de paradoja predestinada pero en este caso dirigida por una "voluntad superior".
Casi siempre los extremos son malos. Y en este caso ambas filosofías totalmente contundentes y radicales parecen ser extremos.
El punto correcto, si existe, estará por allí, entre ambos extremos, en un punto de equilibrio que no necesariamente esté ubicado exactamente en el medio de ambos extremos... y que seguramente también esté cambiando constantemente de posición.
Etiquetas: Don Atealgo

Igual, "Efecto Mariposa" parece que fue una peli buena :D
Un abrazo.
Pero la realidad es que tenemos el poder sobre algunas cosas, y sobre otras no.
Y tenemos que vivir con eso.
:)
Esto que voy a decir , probablemente haga que me expulsen del Gremio de las Brujas al toque, pero igual acá va:
1 - Nadie sabe el destino o el futuro que le está presdestinado.
2 - Las desiciones del libre albedrío que tomamos día a día, son un hecho. La culpa de las consecuencias de lo que hagamos, es nuestra.
3 - En MI experiencia, te diré que a veces me he empeñado en torcer un hecho que venía saliendo con naturalidad, y el destino SIEMPRE lo tuerce a como tenía que salir. Ergo: algo que tiene que ser será. Ahora, o más tarde o en la otra vida. Va a ser.
Una vez que aprendí eso, me tomé con más calma la vida. Como que uno puede incidir hasta cierto punto en los acontecimientos, obrando como una especie de facilitador de la cosa. O un entorpecedor.
Es común negarnos a ver el camino natural de las cosas, lo que nos lleva a que o se pierda mucho tiempo y esfuerzo, o a que nos sintamos frustrados de encapricharnos con un resultado que tenía evidentemente que ser otro.
Fa....me fuí al C*.
Beso.
Si, correcto. Uno pone su granito de arena... y el resultado final depende de muchas variables...
:)
Creo que el problema con esta discusión es la imposibilidad de lo contrafáctico.
Es decir, no podemos hacer un ejercicio de what if.... No podemos saber cómo hubieran sido las cosas si hubiéramos elegido y en lugar de x.
Entonces, tampoco podemos saber si aquello que elegimos es realmente una elección, o está predeterminado.
SI! Es tal cual... porque por los lados se puede justificar...
Y eso en sí mismo es otra paradoja...
Y "El efecto mariposa" está muy buena como película también.
:)
El punto correcto, si existe, estará por allí, entre ambos extremos, en un punto de equilibrio que no necesariamente esté ubicado exactamente en el medio de ambos extremos... y que seguramente también esté cambiando constantemente de posición.
En lo particular creo en ese balance, ese equilibrio del que hablás.
Yo creo que está en el medio, en el punto que debe estar, el tema es que en cuestiones conceptuales es muy difícil para un ser humano identificar cual es el centro exacto.
Las cosas que no son controladas por las nuestras decisiones, ocurren por otras causas, pero siempre por alguna razón.
Las cosas que SI son controladas por nosotros, salen como nosotros queremos, y si no salen como queremos por más que hicimos todo para que salieran, es porque no podrían haber sido controladas por nosotros nunca...o sea, nuestra hipótesis de que si podíamos era incorrecta.
Por ejemplo, para salvar un examen, es necesario estudiar. Si todas las condiciones son normales (el profesor no me odia, estudié y tengo lápiz y papel para escribir) entonces salvaré si estudié lo suficiente. Sino no. Pero la única variable depende de mi Estudiar. Eso lo controlo solamente yo. El factor suerte no es considerable a mi parecer.
Beso.
Alex.
"Las cosas que no son controladas por las nuestras decisiones, ocurren por otras causas, pero siempre por alguna razón."
Totalmente de acuerdo!
don atealgo, sobre el comentario: "Todo el razonamiento anterior es dejando a un lado creencias religiosas respecto a una "voluntad superior que lo rige todo", cosa que yo también descarto, no solo por no creer en esos principios religiosos, sino además, porque estaríamos hablando en de una especie de paradoja predestinada pero en este caso dirigida por una "voluntad superior".":
Le voy a proponer una "anécdota", la voy a resumir porque si no es muy larga:
Un rey, señor de muchos reinos y territorios, con inmensas fortunas, tesoros, palacios, bienes y un innumerable pueblo, tenía una esclava de la que se enamoró. Él la había comprado y suspiraba en secreto por ella. Era un rey muy honesto, pero también inteligente y sabio. Pensó que si le declaraba su amor ella le correspondería, dada su posición. En cualquier caso nunca estaría seguro de que si le respondía que "sí" a su proposición de amor este hubiera sido sincero. Por ello ideó un plan para conocer verdaderamente la respuesta sincera de su esclava. Decidió dejarla en libertad para que así pudiera ser "libre" de decidir, con gran dolor en su corazón temiendo una respuesta negativa. Es más, decidió mostrarse a la esclava sin sus ornamentos, en pobreza y sencillez, para que sus "grandes honores" no influyeran en su decisión. Así estaría seguro de si su esclava le amaba de verdad...
Como era un señor muy poderoso, puso en libertad a su esclava (que ni siquiera le conocía) en uno de sus territorios, lleno de mucha más gente, de peligros pero también de cuidados, ya que él se encargó de que en justicia nunca le faltara nada. Sus fieles servidores le informaban y actuaban según sus mandatos, y así el señor podía controlar la vida en aquel territorio.
La esclava era libre. No era una libertad conquistada ni merecida, tampoco recortada, pues su señor, que era justo, se la concedió en todos los aspectos.
Un católico sabe esto por fé. Pero simplemente por las leyes de la lógica se puede conocer que el libre albedrío y el "designio divino" no es una paradoja, simplemente hay que comprenderlos bien.
Así el alma de un hombre sólo será completamente libre si ama a Dios en su corazón, ya que Éste fue quien le concedió dicha libertad para después hacerse mendigo de nuestro amor.